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Don Lorenzo Motos, IX Leyenda del Baloncesto Navarro

Don Lorenzo Motos, IX Leyenda del Baloncesto Navarro

LEYENDAS DEL BASKET NAVARRO

3 de junio de 2017, ó el particular 'D-Day' para el Club Deportivo Mutilbasket. Un año más se cerró la temporada con la Fiesta del Club y la entrega del galardón "Leyenda del Baloncesto Navarro" que en esta novena edición recayó en Don Lorenzo Motos Izeta (Irún, 20/11/1954).

Hijo de navarra de Elizondo y casado con una pamplonesa, su carrera como jugador que duró hasta los 33 años con 22 temporadas en activo se desarrolló en tres ciudades: Pamplona, Santiago de Compostela y San Sebastián, donde reside y trabaja como Director de la Unidad de Investigación Marina de AZTI Tecnalia, ya que es Doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad del Pais Vasco. Mucho antes, fue profesor de Biología en la ikastola San Fermíen.

Comenzó en 1963 en el Anoeta Donostia, y hasta fue convocado por la selección española sub18 en 1971 para un torneo previo, aunque no puso asistir.

Vino a estudiar a Pamplona y fichó por el Club Natación Pamplona pero el último año de carrera lo llevó a Santiago y a jugar con el Obradoiro. Vuelta a San Sebastián en 1976 para jugar en primera con Askatuak y en 1978 con Miguel Santos de entrenador, se vincula a Calasancio de Pamplona, donde pasaría cinco temporadas. En abril del 80 fue elegido para la primera selección de Euskadi.

De nuevo a Askatuak en 1983 y luego, San Antonio Larios, y Agramont, siempre disputando fases de ascenso, hasta la retirada en 1988. En una entrevista hecha hace en enero de 2014 en “El Diario Vasco” recordaba viejos tiempos:

Loren Motos habla con orgullo de los tres americanos con los que coincidió en San Sebastián. «Tuve la suerte de jugar con tres jugadores fantásticos. El primer año con Dave Russell, que luego fichó por el Orthez y murió en un accidente de tráfico cerca de Pau. En la segunda temporada vino Easie Hollis, todo un espectáculo. Llegó solo una semana antes de comenzar la liga y en el primer entrenamiento, al que llegó directo desde el aeropuerto, nos dejó boquiabiertos. Cogió su primer balón, entró por el fondo y la metió para abajo. Nunca habíamos visto algo igual. El tercer americano con el que coincidió fue Nate Davis. «Solo estuve con él durante la pretemporada, incluida una gira por Alemania. Era potentísimo. Ahora deslumbran los 'alley oop' del Madrid, dicen que los inventó Carmelo Cabrera, pero nosotros ya los hacíamos con Nate».

Recuerda especialmente un partido contra el Real Madrid en el velódromo de Anoeta, con más de 6.000 personas. Y hablando de los madridistas, asegura que el jugador al que más le costó marcar fue Wayne Brabender. «Era extraordinario, mucho más fuerte físicamente de lo que aparentaba. Chocabas con él y siempre salías perdiendo».

Le tocaba marcar a muchas estrellas rivales, pero también era un buen anotador. «Llegué a meter 60 puntos en un partido universitario pero en la liga también aportaba bastantes canastas. Mido 1,87 m. que ahora es poco hasta para un base, pero yo podía jugar de alero. Mi mejor recuerdo es quizás un partido contra el Cotonificio en Barcelona porque jugué bien y marqué los dos tiros libres decisivos para el empate final, que entonces era válido»

Motos es entrenador superior y continúa matando el gusanillo en el club Easo.